Las mujeres y la luz, por Isidoro Sánchez

Luz, más luz, dicen que gritó Goethe antes de morir. Estos luminosos aspavientos poéticos del ínclito escritor prusiano me recordaron los gritos entusiastas de muchos vecinos de los Altos de La Orotava, cuando la AIO alcanzó la responsabilidad cívica en las elecciones municipales en abril de 1979, con mi hermano Francisco de alcalde. Al igual que más tarde, en 1983, con Isaac Valencia de edil, pidiendo la terminación de la electrificación rural de la Villa. Y eso que a finales del siglo XIX se conoció el alumbrado público con la electricidad generada con un salto de agua en las medianías, en la planta vieja de Hacienda Perdida, y luego en La Abejera.

Creo que ha sido un acierto que se haya nombrado a la reina Letizia presidente del comité de honor español del Año Internacional de la Luz en 2015. Es un gran compromiso en la promoción de la ciencia de la luz y sus tecnologías. Bien lo sabe su majestad por cuanto durante muchos años abría los telediarios de la TVE en el mundo y vivió en sus carnes la luz de cada día para comunicar a la sociedad las noticias del mundo.

Recordemos que en 2013 la ONU declaró 2015 como el Año Internacional de la Luz y entre los objetivos de su declaración están dos muy especiales: (I) promocionar el empoderamiento de la mujer en la ciencia, y (II) fomentar vocaciones científicas en el ámbito de la luz. Por ello no debe extrañar que un grupo de ciudadanos residentes en el valle de Taoro, al pie del Teide, nos hayamos embarcado en organizar una semana dedicada a la luz en el municipio de La Orotava y cumplir con algunos compromisos cívicos y sociales. El primero, reconocer el papel que algunas mujeres de La Orotava han desempeñado en la aplicación de la luz y sus tecnologías: cine y fotografías.

Es el caso de doña Nieves Lugo y ahora de su hija Carmen, con su Exposición soñada, conformada por imágenes captadas caminando entre naturaleza y humanidad por los continentes del planeta. Estas actividades confirman el interés por resaltar el papel de las mujeres, europeas y americanas, principalmente, a la hora de participar en los asuntos de la ciencia de la luz. Y divulgar rayos y fotones, espectros y fuentes de iluminación, láser y telémetros, cámaras y fotografías.

El segundo,para recordar también la apuesta del Ayuntamiento de la Villa por la luz, y me refiero al caso del IAC y de la eficiencia energética con Effico. Por último, contar la apuesta por las ópticas y el interés por la generación de energía eléctrica con fuentes renovables, ya que su diversidad orográfica lo permite en algunos barrancos muy especiales.

(*) Publicado en el periódico Diario de Avisos, el pasado 15 de noviembre

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