Effico evita la emisión de 84 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera gracias al reciclado de casi dos mil lámparas

La empresa Effico, encargada de mantenimientos integrales y de alumbrado público en varios municipios, dependencias de diferentes entidades públicas y privadas de Canarias, evitó la emisión de 84 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera en 2013, gracias al reciclado de unos 1.195 kilogramos de bombillas fluorescentes y de bajo consumo. 

Los principales objetivos de esta actuación conjunta, que cumple con la directiva comunitaria del Parlamento Europeo y el Real Decreto de ámbito nacional sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos, son fomentar la reutilización y determinar una gestión adecuada para mejorar la eficacia de la protección ambiental de estas lámparas, al estar compuestas de mercurio, plástico, metal y vidrio.

En concreto, se ha hecho posible el reciclado de 850 y 345 kilogramos de bombillas de bajo consumo o descarga y fluorescentes en las provincias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, respectivamente, que equivalen a unas 8.400 lámparas en el período de un año.

Con respecto a emisiones de CO2 a la atmósfera, cabe señalar que esta cantidad de bombillas recicladas equivale al dióxido de carbono que emiten 8.400 coches circulando durante día y medio, o el que más de 6.720.000 árboles tardan en absorber durante un año.

Según un estudio de la Asociación para el Reciclaje de Lámparas, Ambilamp, una lámpara tirada a la papelera supone la misma emisión de CO2 a la atmósfera que un coche circulando durante unas treinta y seis horas, o el que 800 árboles tardan en absorber anualmente.

Asimismo, otro estudio, realizado por la consultora ERM-Iberia para Ambilamp, certifica que el reciclaje del vidrio de una lámpara evita la emisión de 10 kilogramos de CO2 a la atmósfera.

Reciclado selectivo

Además del reciclado selectivo de este tipo, Effico posee en sus naves contenedores específicos para llevar a cabo el reciclado de envases plásticos y metálicos contaminados, trapos y otros absorbentes, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, y pilas, entre otros.

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